vuelta al cole

Vuelta al cole

Fin del verano. Vuelta al trabajo.

Se llenan los colegios, institutos , universidades. Tiempo de volver a echar a andar, de espectativas y proyectos. Y de nervios, de muchos nervios también.

Estos días, como cada septiembre, recuerdo mis tiempos de escuela; la vuelta al cole, forrar los libros o preparar el estuche. Y el primer día de clase, el reencuentro con los amigos y amigas, las risas cómplices. Pero no todo son momentos maravillosos. También recuerdo el miedo. Si, el miedo a no saber , el miedo a ser tonta. ¿Quién no lo ha experimentado?.

Hay niños y niñas que viven con ese miedo pegado al cuerpo todo el curso, día tras día. Niños y niñas a los que, por diferentes motivos, les cuesta aprender. Tiene que ser agotador, pobres. En estos tiempos de renovación pedagógica, donde promulgamos el aprendizaje activo y la importancia de aprender a pensar, aprender a hacer, no nos olvidemos de cual es el punto de partida de todo ésto: aprender a preguntar. Citando al pedagogo Jose Antonio Marina, “la inteligencia es, sobre todo, la capacidad para plantear problemas”.

Aceptar que todos, niños y adultos, tenemos conocimientos limitados y que la curiosidad y las dudas nos ayudan a poder ir más allá de esos límites. Nos ayudan a crecer.

Y sobre todo, que preguntar no es de tontos, es de listos.